Antes de entrar a su casa Leticia abrió su bolso sacó un lápiz labial y un delineador para tratar de arreglar un poco a su hermana —Ok, ya no se nota tanto lo bien que la pasaste, pero quiero saberlo todo, y cuando digo todo es todo, no me digas que no pasó nada porque el brillo en los ojos me dice que hoy terminaste lo que anoche comenzaron.
—¿De verdad se nota mucho? —preguntó con preocupación.
En esos momentos la madre abrió la puerta —Al fin llegaron —y al verlas con las manos vacías dijo