Una semana después.
Hope llegó al hospital y cuando abrió la puerta de la habitación donde tenían a William, lo primero que vio fue a Verónica hablándole mientras acomodaba la sabana que lo cubría. La anciana sonrió, la esposa de su nieto no se había separado de él ni un instante. El único tiempo que tomaba, era cuando visitaba a su madre, para darse una ducha o comer, el resto del tiempo lo pasaba hablándole o leyendo. Se había tomado en serio la información de que los pacientes en estado de c