CAPÍTULO VEINTIOCHO
POV de Selene
La celda estaba silenciosa y simplemente vacía.
Era diferente de aquella en la que me habían puesto antes.
La piedra fría presionaba contra mi espalda mientras me sentaba en la estrecha cama, mis rodillas apretadas contra mi pecho. El aire olía a paredes húmedas y barras de hierro. El bombillo parpadeaba; su luz era débil y apenas iluminaba la habitación.
Habían pasado días. No estaba segura de cuántos. Apenas dormía ni comía.
No me daban comidas apropiadas. Un