Punto de vista de Aria
El mundo no regresó todo de una vez. Volvió en pequeños fragmentos irregulares. Podía oler hierbas medicinales, una tormenta lejana y un dolor palpitante en la sien que se sentía como un pulso. Mis ojos estaban pesados, pegados por una fiebre que había secado hasta el aliento de mis pulmones.
Cuando por fin logré abrirlos un poco, la habitación estaba cubierta por el tenue resplandor ámbar de una sola lámpara. Parpadeé, intentando aclarar la niebla. Mi cuerpo se sentía pe