Karely está llena de miedo. Los hombres la han llevado a una casa desconocida en la cual también se encuentra su malvado padre, quien le informa que ha sido vendida a uno de sus secuaces.
—Papá, ¿por qué me haces esto? —pregunta ella.
—De ahora en adelante este hombre se convertirá en tu marido. No reniegues por mis decisiones, he recibido mucho dinero por ti y no quiero que me hagas quedar mal.
Un hombre horrible, con su rostro casi deformado por tanta cicatriz, se acercó a ella, se relamió lo