El silencio en el comedor se rompió con el sonido de pasos ligeros acercándose desde el pasillo. Gina y John levantaron la mirada al mismo tiempo, mientras su padre apenas giro la cabeza, curioso pero sin mostrar emoción.
Emily apareció en la puerta, con una sonrisa tenue que parecía demasiado familiar. Llevaba un vestido sencillo, pero su presencia lleno la habitación de una energía inesperada, una energía que el padre de John comenzó a notar, porque la vibra que Mila transmitía al entrar en un