Dorothy le ofreció una toalla para limpiarse, tela que aprovecho para limpiarse la lengua, incluso eso tenía mejor sabor que la cosa amarga que le había dado por té.
—Esta muy amargo para mí—protesto sin darse cuenta del error que estaba cometiendo hasta después de haber pronunciado esas palabras.
Podía ser que ella lo detestara, pero si a Mila le gustaba, ella debia tomárselo quisiera o no.
—Espera—le dijo a Dorothy cuando pretendía llevarse el brebaje nuevamente al carrito para devolverl