Por Melina
Ya estaba en mi cama cuando suena mi celular.
-Hola amor.
Le digo sin mirar el número.
-Veo que me extrañás tanto, que me seguís diciendo amor.
Alejé el celular de mi oreja y miré el número.
Era el Albertito de mi madre, digo, Alberto, el sorete que me volvió loca con todas sus trastadas.
-¿Quién habla?
Es hora de mi venganza, no se la voy a regalar.
-Sabés quién habla, hasta me dijiste amor…
-¿Alberto?
-¿A quién más le decís amor, si no es a mí?
-¿A mi novio?
-Tu novio soy yo.
-Mi n