Durante los últimos días me he sentido muy mareada y débil. No negaré que estoy muy asustada.
No me atrevi a decirle a nadie a excepción de Norma.
—Tranquila, Mai.
—Si tu madre me odia imagina lo que hará si tengo un niño. Nos matará a los dos, me obligará a abortar.
—Tranquila casi eres mayor de edad, recibiras la herencia de los tíos y puedes hacer lo que quieras con tu dinero. Si decides tener al bebé yo te ayudare a cuidarlo.
Negué con la cabeza —No quiero un bebé.
—Ya no pienses en eso, Ma