Había pasado tres días desde el incidente, ya hoy por fin podían trasladarme a mi habitación Christopher y Peter se habían ofrecido a llevarme.
Me senté en la camilla a esperarlos, el primero en llegar fue Peter quien antes de llegar a mi conversó con el doctor, podía sentir sus ojos azules sobre mientras hablaba.
—¿Cómo vas?— Peter se acercó, y se sentó a mi lado llevó su mano a mi mejilla y la acarició, cerré los ojos por el tacto—. Te ves mejor.
—He dormido por tres días, creeme que mejor no