Narra Dalia
No cabía de la felicidad por la que estaba pasando en estos momentos, esperando a mi segundo hijo o hija, sin embargo… no se lo puedo decir a Damián, porque cuando lo concebimos, yo era Isis. Y el día que se dé cuenta de ello como Dalia, pensará que es de Erick, algo que nunca pasó.
—¡¿Es en serio?! —Gritan Megan y Becky al mismo tiempo y casi me dejan sorda.
—¡Por dios! Bajen la voz o llamarán la atención de Rosie. —Les digo y ellas sonríen apenadas.
—Lo sentimos. —Se disculpan.
—¿