Narra Dalia
Me encontraba una vez mas en los brazos de el hombre que se supone debo odiar por la manera en que me ha tratado, sin embargo, de alguna manera me siento protegida con él, algo que nunca me había pasado antes. Sus palabras aun retumban en mi mente. (como me hacías falta, Isis) ¿Me habría gustado que dijera mi verdadero nombre? Tal vez.
—Ya debo irme, mi diosa. Mi hijo me espera. —Es padre soltero igual que lo soy. Cada vez que lo voy tratando más, me doy cuenta de que tenemos muchas