Narra Damián
Sigo sin poder creer que todo este tiempo, Dalia había sido mi diosa Isis, pero ¿Por qué no haberme dicho? Tal vez me habría enojado menos. Y ahora en verdad que no quiero saber nada de ella.
<< ¿Seguro?>>
—¡Muy seguro! —Digo para mí mismo.
—¿Seguro de que? —Entra Carlo interrumpiendo mis pensamientos. Y la verdad no se si contarle.
—Nada importante. —Digo evadiendo su pregunta.
—Bien, como digas. Esta noche hay una fiesta con los Robertson y obviamente estamos invitados. —Lo que m