Capítulo 85 ¡No te saldrás con la tuya Abigaíl Montiel!
Al escucharlo, Abigaíl regreso a la cama sonriendo y volvió acostarse, tendría que creer en Zacarías y confiar en su palabra. Un momento después lo sintió a su lado pegado a su espalda, colocando su cabeza en el cuello de ella.
—Sé que no estás dormida. No hay nada de lo que ponerse celosa. No habrá otra mujer en la ciudad, ni en el mundo a la que adore tanto como a mi esposa. Pero tenemos que casarnos bien pronto, antes que esa barriguita