Capítulo 58 ¡Espérenme!
Zacarías suspiró profundamente cuando estaciono delante de la mansión de los Montemayor. La situación resultaba incómoda, ya no se sentía bien apagando los incendios que iniciaban Clara y Reinaldo, él tenía una vida y ninguna mujer entendería que corriera hacia Juliana cada vez que esta lo necesitara.
En el trayecto hacia su casa, Juliana había vuelto a llamar innumerables veces, solo atendió la última llamada diciéndole que estaba en camino.
Zacarías abrió la puerta y r