Capítulo 22: Queriendo a la madre de mis hijos.
A la mañana siguiente…
Tony está a la espera de Ana, a las afueras del consultorio, se encuentra ansioso por verla y también por saber el sexo de los bebes, llega Ana de inmediato. Se baja de su carro y la abraza con mucha vehemencia:
—Te quiero tanto—la aprieta y Ana se pierde, enseguida en ese potente abrazo.
—Y yo más. Estoy nerviosa.
—¿Por qué, corazón? No vas a la hoguera.
—Siento un poco la incertidumbre. Yo quiero que sean niñas.
—Y yo niños, para llevarlos a jugar futbol, mi deport