Cassius llamó a Marcus a las 9 de la noche.
Marcus contestó al primer timbrazo.
—Lo tengo.
Marcus guardó silencio un momento.
—¿El expediente?
—Sí. Lydia me lo trajo esta tarde.
—¿Lo has visto?
—He leído las primeras páginas —dijo Cassius—. El avión, el contratista, el rastro del dinero. Todo lo que Faith ha estado construyendo.
Marcus exhaló despacio.
—Bien.
—¿Qué hacemos con él?
—Nada todavía —dijo Marcus—. Lo guardamos. Esperamos hasta el viernes. Ella entra en esa sala de juntas creyendo qu