Warren llamó de nuevo.
"¿Qué pasa esta vez?"
"¿Te sientes aburrida?"
"¿Por qué preguntas?"
"Hm, como tus padres no están en casa, necesitas a alguien que te haga compañía, ya sabes"
"No lo sé"
"Voy para allá, ya que no quieres venir"
"No tienes que hacerlo, Warren"
"No es asunto tuyo"
"No voy a estar en casa"
"¿A dónde vas?"
"Tampoco es asunto tuyo"
"¿Hablas en serio? No te preocupes, puedes ir a donde quieras, iré a buscarte enseguida, no hace falta hablar tanto"
"No te atreverías"
"Inténtalo