Milo le enseñaba la nueva habitación a Rosa, mientras colocaba la maleta a la par de su cama.
—Espero y te guste tu habitación temporal mi hermosa vieja — Maddie y Rosa de inmediato lo miraron.
—¿Temporal? — preguntó Madison extrañada y sorprendida. Milo solo pudo sonreír mientras asentía.
— Sí cariño, temporal, quiero que me acompañen — dijo tomando la mano de Madison y extendiendo la otra para que Rosa la tomara y ella así lo hizo. Las llevó escaleras abajo, y salieron por la puerta de la