Milo y Maddie estaban desesperados uno por el otro, Milo la besaba con desesperación, amaba sus labios, y ella le correspondía, Maddie se acomodó perfectamente entre las piernas de él y sus sexos se están tocando y eso los excitaba y hacía que se pusiera duro, ella lo nota porque suelta un gemido en la boca de Milo.
—¡Si no quieres que siga será mejor detenernos!, ¡porque sino no habrá vuelta atrás! — Milo sabía que ella debía alimentarse, aunque en el avión hubieran comido. Pero aún así, se m