CAPITULO 25
Mia se reúne con uno de sus amantes en un hotel lejos de a ciudad, al llegar a ropa cae a suelo con celeridad, los dos son unos poseídos de la pasión que no saben cómo superar lo que sucede en medio de su deseo y de su pasión.
— Siempre te he dicho que eres bueno pero supongo que tú hermano es mejor — la mujer fuma un cigarrillo mientras respira encima de la cama completamente relajada.
— No digas nunca eso, Ricardo nunca puede ser mejor que yo, si lo repites te mato — el la agarra