Alison abrió los ojos lentamente, mientras un bostezo inundó su boca.
Parpadeó varias veces, y se removió en el sofá, mientras tomaba la manta y la subía a su pecho.
El cabello castaño estaba encima de su pecho, y por inercia lo tomó enrollándolo en sus dedos mientras miraba al techo. No sabía qué hora era, y había dejado su móvil en el suelo, pero cuando decidió sentarse para ir por él, se detuvo en el intento, volviendo los ojos a sus mechones de cabello que estaba sobre sus brazos.
Casi se c