Mundo ficciónIniciar sesiónNina:
Tomo una pequeña regadera con agua y la esparzo por las hermosas flores que adornan el jardín.
—Y ¿Qué es lo que pasa contigo Adonia? —me mira extrañada—. ¿Por qué no te has casado?
Pregunto tratando de no parecer indiscreta. La respuesta se tarda en llegar y mira hacia todos lados, puedo asegurar que está un tanto nerviosa.
—Por qué mi hombre no ha llegado







