Capítulo 143
Los ojos de Matilde se abrieron, miro a Kaleb con enojo
—¡Explicame! —pidio con rabia.
—Es una mentira, este maldito solo quiere separarnos, pero no lo voy a permitir ¡Empaca tus cosas!
Me levanté del suelo, ahora era yo quien tenía una sonrisa cínica
—¿Por que no le dices la verdad? Que tu madre no la quiso y se la regalo a tu tío.
Matilde empezó a darle golpes en el pecho a Kaleb, este enfadado, la subió sobre su hombro y llamo a uno de su guardias para que se la llevará a la fue