Capítulo 76
Me desvaneci a los pies de la cuna de Alex, mientras Diego ordenaba a los guardias que siempre estuvieron pendientes de alguna guerra, nunca imaginaron que solo vendrían por uno de los pequeños.
Mis ojos se llenaron de lágrimas, recordé las palabras de Alexandra al pedirme que cuidara de su hijo, mi hermana la misma que siempre parecía odiarme y con la que tuve una guerra monumental, me había pedido cuidar de su mayor tesoro.
Falle, de nuevo falle.
—Yo buscaré a Álex, te juro que lo