Capítulo 124
—En verdad estás loco —gruño Diego —Nunca voy a firmar una rendición, nunca te voy a dar el gusto de que te quedes con mi manada.
El estaba enojado, podía ver en sus ojos las ganas inmensas de acabar con Kevin, el maldito se había metido con todo lo que era sagrado para los dos.
—No puedo amenazarte con hacerle daño a tu invalida hija, porque fue ella quien los entrego —sonrio Kevin
Diego me miró a los ojos, asentí con la cabeza, el tenía que saber que Amelia había hecho lo peor, n