Mundo de ficçãoIniciar sessãoLidia empezó a llorar—que dices Nadia, yo… yo nunca podría estar con tu pareja—las pocas palabras que salían de sus labios eran forzadas porque aún sus heridas están totalmente abiertas y el dolor no la dejaba hablar con fluidez.
—¿sí? ¿Estás segura? —le preguntó y empezó a reír con sarcasmo&mdash







