Mundo ficciónIniciar sesión—No te lo voy a pedir con educación—la reté tal y como ella lo hace conmigo. Le pasé una mano por la cintura y la atraje hacia mí, sin dejar de sonreír de medio lado con malicia y picardía.
—Suéltame—me exigía, pero tanto, Asad como yo pudimos oler que su deseo no es el mismo que su boca profesa. Ella gimió, inclin&aac







