Mundo ficciónIniciar sesiónPor la tarde regresaron a su hogar, era una gran mansión a las afueras de la ciudad estaba situado en una colina, la llamaban “La arboleda, estaba rodeada de grandes y frondosos árboles frutales y coloridos, Rafael estacionaba el carro y Aurora salió, dos pequeñas figuras de unos cuatro años salieron de la casa. “¡Mamá, mamá!”.
Abrazaron fuerte a Aurora que se puso a la misma altura que los pequeños agachándose. “Hola mis amores”.
Bertha la nana y también ama de llaves de la c







