Capítulo 18. Morir bella y joven
Mariana miró la pantalla de su teléfono, vio la hora y se maldijo por dentro. Desde que se había separado, no había dormido tan profundamente. Estaba a punto de colgar cuando Cinthia le pidió que le diera la dirección para ir a recogerla.
Ella le respondió que se la enviaría por mensaje, colgó de inmediato, abrió la aplicación y envió su ubicación. Luego miró hacia la cama y vio la espalda ancha y desnuda de Felipe, acostado boca abajo, con el rostro hacia adentro, sin poder verle la cara.
Pens