CAPÍTULO 66: MI PERRO FALDERO.
CAPÍTULO 66: MI PERRO FALDERO.
—Sí —continuó ella, con la cabeza en alto—. Como legítima heredera de mi padre, soy la única que puede dirigir esto, y créeme, Artem, no va a quedarme grande. Así que... tu venganza tendrá que llevarse a cabo con alguien más. Ahora que eres libre, puedes ir y buscarte otra estúpida con la que fingir casarte para vengarte de tu padre.
—No, Liana... no puedes...
Ella soltó una risa fría, sin humor, casi cruel.
—¿No puedo? Claro que puedo, y lo estoy haciendo. A part