CAPÍTULO 55: UNA REHÉN REBELDE.
CAPÍTULO 55: UNA REHÉN REBELDE.
—¡Artem! —gritó Alexei, corriendo hacia él mientras todo su cuerpo se tensaba. Artem estaba tirado, inmóvil.
Al agacharse para revisar a su amigo, se dio cuenta de que la bala que había recibido no lo había herido de muerte. Había impactado en el chaleco antibalas, pero el golpe lo había dejado adolorido y le costaba respirar.
Un alivio profundo inundó a Alexei, quien soltó el aire lentamente, relajando los hombros. Artem soltó un gemido de dolor y trató de dar