CAPÍTULO 23: CONQUÍSTALO
Liana sintió cómo el calor subía a sus mejillas al darse cuenta de que Tatiana había escuchado sus maldiciones hacia Artem. Balbuceó rápidamente, intentando negar lo evidente.
—¿Maldiciendo? No, yo... solo estaba hablando sola —dijo, tratando de sonar convincente.
Tatiana soltó una risa ligera y negó con la cabeza.
—Vamos, no te preocupes. Si yo estuviera en tu lugar, también lo habría maldecido, especialmente después de lo que vi.
Liana la miró con sorpresa, sus oj