CAPÍTULO 130: PROMESA DE VENGANZA.
CAPÍTULO 130: PROMESA DE VENGANZA.
«¡Quédese atrás, señora!…
¡Liana, corre! ¡Por Dios, corre!..
¡No, no! ¡Déjenme!..
Los secuestradores la arrastraron hasta una camioneta negra. Intentó resistirse, pateando y gritando, pero fue inútil. Uno de ellos la golpeó en la cabeza y todo se volvió negro.»
Cuando Liana despertó, la oscuridad la envolvía. Estaba atada a una silla, sus muñecas le dolían por las cuerdas que las inmovilizaban. Su cabeza latía, como si alguien la hubiera aporreado repetidament