Todos incluyéndome quedamos anonadados con la confesión de la rubia, estaba embarazada y nunca lo dijo. Me sentía en el piso, tendría un bebé sin padre, le tocaría lidiar con tanto y ella sola. Por supuesto que la apoyaré en todo el proceso y estaré ahí con ella. Sin embargo, el pecho me dolía con tal fuerza al imaginar que sería un bebé que no conocería lo que es el amor paterno. Yo al menos tuve la dicha de encontrarlo tarde, pero lo logré sentir. Pierina acabó su discurso y se sentó a mi lad