CAPÍTULO 58: TRAIDOR AL DESCUBIERTO.
-¿Qué haces aquí? —la miré confundida y rodé mis ojos cuando se río. —no quiero comentario, por favor, ya metí la pata yo solita cómo para escuchar tus burlas. —murmuré cruzándome de brazos.
-Qué bueno que estás siendo obligada, creo que ya me arrepentí, me hubiera encantado despertar a lado de es de hombre tan… —levanté mi mano interrumpiéndola, mirándola con mis ojos entrecerrados.
-Cállate, ¿y dime qué haces aquí? Creí que a estas horas ya no habría nadie. —me entregó la ropa que estaba usa