CAPÍTULO 140: EL RESCATE II.
Bryan nos dijo que solo estaba uno así que entramos sin hacer ruido, Marcus lo sometió sacándolo de la casa y dejándolo encerrado en la cajuela del auto. Cuando él regresó bajamos por unas escaleras hasta el final de un pasillo en donde se escuchaba la voz de algunos discutiendo. Sentí una palmada en mi hombro y relamí mis labios antes de darle una palmada a Marcus en su hombro derecho, al hacerlo él golpeó la puerta con fuerza.
-¡Arriba las manos! ¡Suelten sus armas! —les ordenó apuntales y en