Mundo de ficçãoIniciar sessãoFue tan directa su declaración que me dejó en un estado entre el desconcierto y el rubor. Lo miré con gesto incrédulo, mientras Robin, el descarado, parecía disfrutar del espectáculo.
—Eso suena muy romántico, tío —digo sonrojándome, mirando a Robin, que sonríe satisfecho—. No lo haremos, yo jamás me dejaré de Robin.Robin asegura, besando mi mano, que tampoco lo hará. El t&i






