CAPÍTULO 49: ¿PORQUÉ TE CASASTE CON ÉL?
Adeline caminaba de un lado al otro, su rostro estaba tenso y sus manos temblorosas. No tenía idea de dónde estaba Zoe, y la incertidumbre la estaba consumiendo. Lucien, mientras tanto, hablaba al teléfono, su tono era frío y amenazante.
—Escúchame bien —dijo, hablando con el director del colegio—, si no averiguas dónde está mi hija en los próximos cinco minutos, te aseguro que no volverás a trabajar en esta ciudad. ¿Me has entendido? No me interesa si t