CAPÍTULO 38: ¿QUE PASO CON NUESTRO HIJO?
Giovanni sintió que el mundo se detenía y sus ojos se llenaron de lágrimas, y antes de poder pensarlo, la abrazó con desesperación, como si ella fuera lo único que le devolviera la vida. Pero Adeline lo apartó sin compasión, con un desprecio visible que le hizo arder el alma. Su mirada era de hielo puro, como si él fuera un extraño o, peor, alguien insignificante.
Giovanni intentó recomponerse, pero el vacío en su pecho se hacía cada vez más grande.
—Est