CAPÍTULO 146: LA AYUDA DE UN DUQUE.
CAPÍTULO 146: LA AYUDA DE UN DUQUE.
Los pasos resonaron con eco en el pasillo oscuro. Giovanni estaba sentado en el banco de metal, con las manos hundidas en su cabello desordenado. No podía apartar los pensamientos de Adeline y de los niños. Cada vez que cerraba los ojos, las imágenes de sus rostros se mezclaban con la sombra de su culpa. No había escapatoria, ni para ellos ni para él, y el peso de mantenerlos lejos de ese caos lo carcomía.
«¿Cuándo terminará todo esto?» pensaba, con el pecho o