MI ESTÚPIDO HERMANASTRO.
CAPÍTULO 56
—Los resultados nos indican que sí te puedes operar ya que la inflamación desapareció.
La alegría era demasiado grande, una hermosa sonrisa se dibujó en sus labios.
—Me imagino que hay un, pero, ¿verdad? —preguntó.
—¿Cuál es la mala noticia? —pregunté.
—Tendrá que viajar a los Ángeles para continuar el tratamiento, ya que allá hay uno de los mejores cirujanos de ortopedia.
—Perfecto, si tenemos que ir al fin del mundo lo hacemos — comenté.
Álex sonrió, al ig