Kiara en una hermosa y bien resguardada mansión a las afueras de la ciudad esperaba cada vez más ansiosa por ver a su hija,
porque ayer desafortunadamente Dereck le había avisado que no podrían viajar ese mismo día, sino que sería hoy que se encontrarían con su pequeña porque la psicóloga de la niña ayer estaba en una emergencia familiar y él solo había logrado conseguir que dejara todo para que la atendiera hoy y Kiara sentía que ya no podía esperar más.
De hecho ayer en medio de la noche, a