Capítulo 103: El pasado vuelve a golpear.
Entonces lo vio, sentado en una silla, atado rigurosamente y con la herida vendada, pero sus ojos estaban inyectados en sangre y tenía grandes ojeras, como si no hubiese podido dormir nada.
— Por fin estás dónde mereces. — Espetó Dereck con una sonrisa cuando sus ojos se cruzaron con los furiosos de Maximilian.
— Maldito, debes sacarme de aquí, mi familia se enterara de esto y así como me jodiste la vida, te joderan la tuya, no podrás salir bien librado de este secuestro. — Gritó Maximilian