Caroline y Parker parecen una pareja de verdad. Están muy juntitos y sonrientes, mientras que Lisandro se siente prisionero del dolor. Todos los invitados están atentos a lo que el Museo les ofrece. La música, los aperitivos y las bebidas son lo justo para la especial ocasión. Sin embargo, Caroline no deja de sentir temor, aunque Parker está a su lado.
—Todo va a salir bien, es tu momento—, le propina un beso en la mano, haciéndola sonreír. Claramente, ella siente la mirada fulminante de Lisand