Capítulo 5. Papá tal vez seas abuelo.
Amanecí un poco pensativa, con todos los pensamientos revoloteando en mi mente como si fueran un montón de mariposas. No puede parar de pensar en James y en lo que significa para mí estar ligada a él por un año. Sé que fui muy clara al decir que no tendríamos sexo nunca más, pero toda la noche no paré de pensar en sus caricias, en sus besos, en su olor, en su cuerpo, en la forma en la que nos entregamos uno a otro, la forma en la que yo me entregué a él. Todo lo que me hizo sentir esa noche se