Capítulo 78— Mitad amor, mitad odio.
No recordaba cuándo fue la última vez que le habían organizado una fiesta sorpresa.
Justo hoy había podido correr por las calles con su bestia y, ese mismo día, sus compañeros de trabajo le habían organizado una fiesta sorpresa.
Empezaba a pensar que aquello era amor, aunque el amor no existiera.
Esa palabra no era más que una fachada que la gente utilizaba para hacer que los demás se comportaran de forma extraña.
¿O tal vez era ella la rara?
"¡Feliz nueva vida!"
"¡Feliz vida matrimonial!"
"¡En