Capítulo 73.- Una visita.
Evelia
Después de la visita tan afortunada del agente Solórzano me he dado cuenta que lo único que mi estómago tolera por el momento es fruta, así que todo el día lo he pasado comiendo eso.
No puedo evitar acercar la mirada de manera “casual” a las ventanas y observar en caso de encontrarme con algo extraño avisar a Solórzano pero ¿qué puedo hacer en contra de una agente preparada?
Niego con la cabeza, no quiero pensar en ese tipo de situaciones.
Tacan a la puerta y doy el paso, se asoma Ana