PARTE TRES: EL ÚNICO PRIMOGÉNITO
CAPÍTULO NUEVE
TRES DÍAS DESPUÉS
—Todo ha estado tranquilo, ¿no crees, Richard? —Preguntó su amiga sentándose frente a si escritorio al mismo tiempo que preparaba su café.
—Sí, eso creo y la verdad es que esto no me gusta, no me gusta esta tranquilidad. Siento que ellos están planeando algo —dijo Richard con la mirada perdida en los documentos de la información que había reunido en ese tiempo.
—No me digas que ahora puedes oler en peligro —rió la mujer fre