PARTE UNO: LA TRAICIÓN
CAPÍTULO CINCO
Todo lo que pudo ver y de lo que fue consciente Victoria era de os zapatos bien lustrados de aquel hombre que parecía ser quien había levantado la voz. De un momento a otro, sintió como a Victoria la tomaron de los hombres, un hombre en cada lado, con mucho cuidado, como si no quisieran lastimarla más de lo que ya lo habían hecho aquellos otros tres hombres.
— ¿Se encuentra bien, señorita? —Preguntó el hombre tan pronto como los otros dos hombres lograron